Primero tu
empresa.
Después, la IA.
Creamos agentes de inteligencia artificial para pymes. Nuestro punto de partida es entender cómo trabajáis y qué procesos podemos hacer más sencillos.
La tecnología tiene sentido cuando
simplifica.
A la última en tecnología desde 2003.
Muchas pymes trabajan entre correos, documentos, hojas de cálculo y aplicaciones que no siempre están conectadas. El resultado es información dispersa y tareas que dependen de que alguien recuerde el siguiente paso.
En Praktic.ai trabajamos para reducir esa fricción. Analizamos el proceso y creamos agentes de IA que pueden consultar información, utilizar herramientas y coordinar acciones dentro de unas reglas definidas.
La pregunta que guía cada proyecto es sencilla: ¿qué va a mejorar en el día a día de vuestro equipo?
De resolver una tarea
a hacer avanzar un proceso.
Una automatización puede ejecutar una secuencia de pasos. Un agente de IA añade la capacidad de interpretar información y elegir entre acciones permitidas según el contexto.
Nuestro trabajo consiste en convertir esa capacidad en una solución útil, con un alcance claro y puntos de revisión humana donde hagan falta.
Cuatro principios.
Un objetivo: hacerlo más fácil.
Entender antes de construir.
Vemos cómo trabaja vuestro equipo, qué información necesita y dónde se acumulan las tareas. El proceso real marca el diseño de la solución.
Dar sentido a cada paso.
Revisamos qué pasos aportan valor, cuáles se pueden eliminar y qué conviene mantener en manos de una persona.
Aprovechar lo que ya funciona.
Estudiamos las herramientas que utilizáis y sus posibilidades de integración. Definimos qué se puede conectar y con qué permisos.
Medir para seguir ajustando.
Definimos cómo evaluar el agente, revisamos incidencias y ajustamos su funcionamiento junto a vuestro equipo.
La capacidad del agente.
El control de tu empresa.
Cada proyecto debe dejar claro qué puede hacer el agente, qué información puede consultar y cuándo necesita la intervención de una persona.
- Permisos definidos.
Limitamos el acceso a las herramientas y datos necesarios para el proceso acordado.
- Aprobaciones donde importan.
Establecemos qué acciones requieren revisión antes de ejecutarse, especialmente cuando tienen consecuencias para el negocio.
- Seguimiento y trazabilidad.
Definimos los registros y revisiones necesarios para entender qué ha hecho el agente y detectar incidencias.
- Un camino para las excepciones.
Si faltan datos o la situación queda fuera de su alcance, el proceso debe prever cuándo detenerse y pedir ayuda.
Empezar por un proceso.
Mejorar el día a día.
Un primer proyecto puede centrarse en una necesidad concreta: gestionar solicitudes, organizar documentación o facilitar un seguimiento. Definimos un alcance asumible, comprobamos su utilidad y decidimos juntos cómo continuar.
Praktic.ai:
inteligencia que se pone a trabajar.
IA práctica significa que tu equipo pueda dedicar menos tiempo a mover información y más a atender clientes, resolver problemas y dirigir la empresa.
Ese es el criterio con el que queremos construir cada solución.
¿Qué os gustaría
simplificar?
No necesitas tener un proyecto definido. Cuéntanos dónde se acumula trabajo y estudiamos cómo puede ayudaros la IA.
Hablemos de tu empresa
